
4th Axis Jiu-Jitsu
Sobre el profesor:
David Tapia López
Preparador Físico especializado en Artes Marciales y Deportes de Contacto, practicante de Brazilian Jiu-Jitsu desde hace más de tres décadas y Faixa Preta bajo Mestre Fran do Carmo. Mi propósito es enseñar el Jiu-Jitsu no como una colección de técnicas, sino como un sistema que pueda comprenderse, adaptarse y transmitirse.
Coach y fundador de 4th Axis Jiu-Jitsu

Más de treinta años sobre el tatami
Mi relación con las artes marciales comenzó mucho antes de que existiera 4th Axis. Durante más de tres décadas he entrenado, estudiado y enseñado Brazilian Jiu-Jitsu, atravesando distintas etapas que fueron transformando también mi manera de comprender el arte.
Con los años, mi interés dejó de estar solamente en aprender nuevas técnicas. Comencé a preguntarme por qué funcionaban, qué principios compartían, cómo se conectaban entre sí y, sobre todo, cómo podían enseñarse de una manera que permitiera al alumno comprenderlas en lugar de simplemente memorizarlas.
Esa búsqueda terminó convirtiéndose en una parte fundamental de mi manera de enseñar. Porque después de tantos años sobre el tatami, sigo creyendo que el verdadero progreso no consiste solamente en saber más.

Consiste en comprender mejor.

Linaje, maestros e influencias
Mi formación no proviene de una sola fuente.
En Brazilian Jiu-Jitsu, mi camino ha estado marcado por Víctor Vásquez, Álvaro Bobadilla y Mestre Fran do Carmo, bajo quien recibí mi Faixa Preta.
En Aikido, la enseñanza de Fernando Delgado, dentro de la tradición de Iwama Ryu (Iwama Shin-Shin Aiki Shuren Kai), profundizó mi relación con el Budō, el Reigi, la disciplina y la dimensión formativa del arte marcial.
Mi experiencia en MMA con Cristian Martínez amplió mi comprensión del combate, la distancia, la presión y la toma de decisiones.
A ello se suma mi formación como Preparador Físico, con estudios de postgrado y especialización en Artes Marciales y Deportes de Contacto.
Con los años comprendí que todas estas experiencias podían confluir en una misma búsqueda:
¿Cómo podemos enseñar Jiu-Jitsu de una manera más clara, profunda y humana?
Una forma de enseñar
Con los años, mi manera de enseñar fue cambiando. Dejé de pensar el Jiu-Jitsu como una colección de técnicas aisladas y comencé a entenderlo como un sistema de problemas, principios y respuestas que se relacionan entre sí.
En 4th Axis buscamos que el alumno comprenda por qué algo funciona, cuándo utilizarlo y cómo adaptarlo cuando la situación cambia.
Por eso, nuestra enseñanza se organiza alrededor de una idea sencilla:
Sistemas sobre técnicas.
Las técnicas siguen siendo necesarias, pero adquieren verdadero valor cuando forman parte de un sistema que el alumno puede comprender y utilizar bajo presión.
De esta búsqueda nace el Sistema Maximus 3-4-5, nuestra estructura pedagógica para organizar el aprendizaje y convertir la comprensión en capacidad.

Más que aprender a pelear
Siempre he creído que un dojo puede enseñar mucho más que técnicas de combate.
El Jiu-Jitsu nos enfrenta constantemente a la dificultad, la presión, el error y la frustración. En ese proceso aprendemos a perseverar, a respetar a quienes entrenan con nosotros y a asumir responsabilidad por nuestras decisiones.
Por eso, en 4th Axis no buscamos solamente formar mejores practicantes de Jiu-Jitsu. Buscamos contribuir a formar personas capaces, responsables y de buen carácter.
Cuanto mayor sea nuestra capacidad para controlar el cuerpo de otra persona, mayor debería ser nuestra capacidad para controlar el propio.
MASAKATSU AGATSU
La verdadera victoria es la victoria sobre uno mismo.
Esa es, para mí, una de las lecciones más importantes que puede dejarnos el camino marcial.

Cara y Sello
Un registro de 2003
En 2003 participé en Cara y Sello, un documental que siguió durante varios meses dos realidades muy diferentes unidas por los deportes de combate.
Por un lado, acompañaba la vida y el entrenamiento de jóvenes boxeadores de La Pintana, enfrentados a condiciones muy precarias. Por otro, seguía mi propia preparación: entrenaba mientras trabajaba en un hotel cinco estrellas y contaba con preparadores y entrenadores de reconocido nivel nacional, además de recursos muy distintos para desarrollar mi carrera deportiva.
El documental finalmente hizo que esas dos realidades se encontraran. Ellos entrenaron conmigo y yo los acompañé en sus entrenamientos y competencias. Hubo humor, dificultades, amistad y momentos en que las diferencias sociales dejaron de ser una idea abstracta para convertirse en experiencias compartidas.
Para mí, sin embargo, hoy tiene un significado todavía más profundo.
Se convirtió en un registro irrepetible de mi vida y de mi familia.
En sus imágenes aparecen mis padres, mis hermanos y otros familiares más de veinte años atrás. Ver especialmente a mi madre, a mi padre y a mi familia joven convierte este documental en algo que trasciende ampliamente mi historia deportiva.
Es una parte de mi camino que atesoro y que hoy también forma parte de la historia que me llevó hasta 4th Axis Jiu-Jitsu.